Cuando conocimos a Meritxell aún no tenía clara su ilusión. Meritxell empezó por explicarnos todo lo que más le gustaba, a través de un cartel lleno de color en el que nos mostró cada una de sus pasiones: pasear por la naturaleza, aprender más sobre los minerales, pasárselo en grande en un parque con su familia…

A Meritxell le gustaban tantas cosas que le costaba decidirse por una sola. Mientras sigue poniendo toda su energía en luchar día a día contra una enfermedad oncológica, son estas cosas que tanto le gustan las que le dan fuerza y la ayudan a seguir adelante. Poco a poco, se dio cuenta de que, precisamente, su ilusión debía ser tan especial como todas sus aficiones y nos confesó que quería disfrutar de un día completo de experiencias donde se juntaran todas sus cosas favoritas…

Meritxell siguió soñando con ese día tan especial, investigando sobre minerales, sobre pasta italiana... hasta que llegó. Y no pudo empezar mejor. En el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, la esperaba el Director del Departamento de Actividades del museo. Además, allí también pudo conocer a un conservador de mineralogía con quien descubrió los secretos de la ciencia que le apasiona. Meritxell, además, pudo hacer algo muy especial: tocar los minerales con sus propias manos.

Con todo lo aprendido, la familia se dirigió al Jardín Botánico donde disfrutó de la naturaleza, en un paseo guiado y exclusivo por todo el jardín. Y para acabar no había un mejor punto y final que reponer fuerzas en un restaurante italiano con el plato preferido de Meritxell: la pasta.

Fue un día lleno de sus cosas favoritas, haciendo todas las cosas que más le gustan, y que ha significado un impulso extraordinario para esta pequeña tan valiente. Muchas gracias, Meritxell y familia, por compartir la fuerza de vuestra ilusión.

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niños enfermos.

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